viernes, 13 de julio de 2012

Estados Unidos o Inglaterra


¿Sex Pistols o Ramones? ¿Ozzy o Alice Cooper? ¿Motorhead o Metallica?
Si bien es cierto no hay para qué poner a competir en materia artística, siempre es bonita la interrogante ¿Quiénes han brindado a los mejores músicos, los gringos o los ingleses?
En Estados Unidos en los 50 comenzó una reinvención de la música de los esclavos negros, que terminó evolucionando en la estrambótica guitarra de Chuck Berry o en el que algunos llaman el rey del rock, Elvis.
El blues americano tuvo diversas evoluciones respetando el eje guitarrero del estilo.
La siempre grandilocuente tierra del Tío Sam llevó a centrar las miradas en Norteamérica entre los 50 y los 60 desconociendo lo que pasaba en tierras foráneas.
Pero en Inglaterra se cocinaba algo bueno., bandas como Cream re-reinventaban el rock blues masticando virtuosismo y actitud en el mismo bocado.
The Who, Rolling Stone, The Kinks, The Animals, entre muchas otras, recogían lo mejor de lo visto hasta ese momento y le entregaban una imagen, una actitud, un concepto; una sustancia distinta y fresca.
A comienzos de los 70, Led Zeppelin lleva el rock and roll a otra dimensión siendo influencia de centenares de bandas tanto inglesas como americanas. Ahí comienza la fiesta. Si fuera una pelea de box, Inglaterra le asesta un derechazo en la quijada a EEUU ganando por KO. Hasta ese momento el rock gringo podríamos decir que era más ingenuo, Más puro, más rural. Por lo que Inglaterra le dice a Norteamérica: “mira niño, esto es rock and roll”.
A eso súmale que a mediados de los 70 Inglaterra produjo una  cantidad notable de bandas heavy metal, movimiento el cual llegó a llamarse New wave Heavy Metal, el que dejó grandes bandas como: Iron Maiden, Judas Priest, Motorhead, Saxon, Venom entre otras.
Pero no todo lo bueno salió en Inglaterra. USA dio movimientos musicales notables como el Glam metal, el Grunge o incluso el agro metal.
Paralelo al Glam y al Grunge, los Guns and Roses tomaban el legado de los Zeppelin y le partían la cara al mundo.
Antes de eso Van Halen transformó su guitarra en un sable y decapitó a todos quienes creían tocar bien la guitarra.
Faith no More hizo lo que quiso y le resultó; Metallica  y Megadeath se apoderaron del trash y los Red Hot Chilli Peppers se posicionaron a punta de Groove y riffs. 
Ambas naciones han sabido mirarse entre ellas y devorar lo mejor del otro para la evolución constante que necesariamente debe tener todo arte. Mientras unos sacaban bandas o estilos, los otros miraban y tomaban apuntes. Y así sucesivamente.


miércoles, 4 de julio de 2012

El nuevo disco de Rush

Venía de una tertulia nocturna y me dio por prender la radio para alivianar el viaje. De pronto sentí que la bomba atómica me estalló en la cara. Al día siguiente me desperté creyendo que estaba soñando o quizá algún alucinógeno se había apoderado de mí en algún momento de la noche. Decidí buscar en la web si la experiencia era real y…kaboom, era totalmente cierto: Rush soltaba su nuevo single Headlong Flight.
Si lo escuchas sin saber quiénes son, perfectamente puedes creer que se trata de un grupo de novatos adolescentes llenos de energía queriendo conquistar el mundo del rock and roll y no de un trío formado a finales de los sesenta en las gélidas tierras de Canadá.
El disco abre con un riff algo sinfonizado que va creciendo hasta que entra la inconfundible voz de Geddy Lee. Se trata de Caravan, el primer tema del disco.
Clockwork angels comienza con unos coros parecidos a los de una iglesia europea de mediados del siglo XIII, para dar paso a unas guitarras que no pueden estar mejor ejecutadas, con un sustain que ya quisiera tener cualquiera en las 6 cuerdas.
Vale decir que se trata de un disco conceptual, o sea es una novela donde los capítulos son los tracks. Donde la temática es sobre un joven que va en busca de sus sueños pasando por místicos paraísos para terminar enfrentándose a sí mismo.
El disco avanza y los cortes, el virtuosismo y los cambios de métrica están a la orden del día. Pero de alguna u otra manera estos mismos ingredientes caen en un rutinario ejercicio muy típico del rock progresivo, en el cual muchas veces uno se pregunta si con tal o cual tema quieren volarte la cabeza o auto demostrarse que son la hostia.
Halo Effect es el sexto tema y comienza con una notable aura acústica donde la melodía vocal tiene aires noventeros que conmueven. En tres minutos y fracción se muestra una de las partes más inspiradas del disco.
La placa cierra con The Garden, la cual tiene unas disonancias no muy fáciles de cuajar pero que a Rush le suenan como caminar en una pradera en un día soleado.
El disco tiene altos y bajos. Si lo tuyo es el rock progresivo ésta es una pieza que debe estar en tu discoteca. De no ser así llegará el momento en el que pondrás pause a tu tocadiscos y seguirás con lo tuyo.
Lo que sí es clarísimo es que en los 5 años que Rush tardó en lanzar un nuevo disco no se dedicó a ver partidos de hockey canadiense ni a sumergirse en alguna adicción típica de las estrellas del rock. Se nota el trabajo meticuloso de cada detalle, de cada parte, de cada corchea que lleva a planterarte ¡wow estos tíos no envejecen!

¿Qué pasó con el Agro metal?

A finales de los 90 un estilo musical que mezclaba el canto rapeado con los gritos guturales se adueñaba de las radioemisoras a nivel mundial. Bandas como Korn, Deftones, Limp Bizkit, entre otras, aprovecharon los últimos días fértiles de la MTV para posicionar sus videos que, en su mayoría, trataban de temáticas depresivas y oscuras.
Con la llegada del nuevo milenio las bandas Nu Metal se multiplicaron notablemente gozando de los últimos años de ventas masivas de discos. Incluso los viejos Metallica decidieron probar suerte con el estilo lanzado Saint Anger, uno de sus discos más cuestionados. Otros que se metieron en el mismo bosque fueron Slayer con el Diabolus in Musica.
Pero si el género musical gozaba de tan buena salud, ¿qué paso entonces?
Las bandas íconos del agro tomaron rumbos muy diversos y muchas veces incomprendidos. Korn, quien vino a ser los Nirvana del Grunge o los Sex Pistols del Punk, sacó discos notables como el Life is Peachy, el Korn o el Issues, pero luego cambiaron a parte de la banda original y comenzaron a sacar discos que más tenían que ver con el gusto musical del vocalista que con lo que los fans esperaban. Similar suerte corrió Deftones, que si bien no perdió tanto el rumbo dejaron de ser lo que fueron en el Adrenaline o en el Around the fur.
Incubus (si es que alguna vez fue considerado parte del movimiento) vio un nicho en el pop rock, haciendo una cantidad innumerable de baladas melosas que perfectamente pueden ser la banda sonora de alguna película torpe de amor adolescente. Limp Bizkit siempre fue cuestionado por los más metaleros más talibanes y su gran exposición mediática más se relaciona con lo hiperventilado de su vocalista.
Así suma y sigue. El agro metal, o Nu Metal o, rap metal (o como usted quiera bautizarlo) tuvo la buena fortuna de nacer aún cuando la MTV tenía algo de música en su programación por lo que sus videos eran pan de cada día en los 10 más votados. Además con la muerte del grunge era necesario encontrar nuevos líderes musicales, por lo que emergieron en el momento indicado.
Quienes aún corren con la bandera de lucha son Slipknot, los que el 2008 sacaron All Hope Is Gone, golpeando en la cara a todos quienes los daban por muertos y logrando disco de platino con más de un millón de discos vendidos sólo en Estados Unidos, aunque claro, suenan más a Slayer o a Morbid Angel que al rap metal que todos conocimos.
En definitiva, este estilo, el cual venía derivado de uno mayor como es el metal (o de dos mayores si usted quiere ser más estricto; rap + metal), tuvo un bonito comienzo, un apogeo recordado, pero una caída estrepitosa en donde las reinvenciones musicales quedaron muy al debe y en donde es necesario preguntarse ¿qué pasó con el agro metal?